Glaucoma


¿Qué es el glaucoma?

Para comprender qué es el glaucoma, conviene entender aunque sea someramente, cómo funciona el ojo. El ojo fabrica un líquido en forma constante llamado humor acuoso, que tiene varias funciones importantes. El humor acuoso circula dentro del ojo desde la cámara posterior a la cámara anterior, y sale del ojo a través de una serie de canales altamente especializados que forman una malla, y que se llama malla trabecular o trabeculado.

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Esta malla trabecular se ubica en una zona del ojo llamada ángulo camerular o, simplemente ángulo. De acuerdo a las características del ángulo se puede clasificar a los glaucomas en función de si el ángulo es abierto o cerrado, entre otras posibilidades.
Habitualmente existe un balance entre la producción y la salida del humor acuoso de forma tal de mantener la forma y la función del ojo. Cuando el humor acuoso no puede salir del ojo, la presión intraocular (PIO) aumenta, lo que puede llevar al desarrollo del glaucoma.

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Si la presión está elevada en forma importante o por un período prolongado, daña el nervio óptico.

El nervio óptico es un conjunto de fibras que llevan la información de lo que vemos al cerebro. Cuando se daña el nervio óptico, se comienza a perder el campo visual. Primero se comienza a perder el campo visual periférico. En esta etapa el paciente no nota nada, y recién nota una disminución de su campo visual cuando ha perdido un gran porcentaje del mismo. Los estudios disponibles en la actualidad son capaces de detectar el déficit visual con gran anticipación, mucho tiempo antes de que este déficit signifique un problema para la vida cotidiana del paciente.

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No muy frecuentemente, el glaucoma puede ocurrir con PIO normal, lo que se denomina glaucoma de presión normal.

Tipos de glaucoma
Glaucoma primario de ángulo abierto

Existen distintos tipos de glaucoma. El más común se denomina glaucoma primario de ángulo abierto, también llamado glaucoma crónico simple. Otros tipos de glaucoma son el glaucoma de ángulo cerrado, el glaucoma de presión normal, el glaucoma pigmentario, glaucoma exfoliativo o pseudoexfoliativo, juvenil, congénito, etc.

Es el tipo más frecuente de glaucoma en la población occidental. No tiene síntomas, es decir, no duele, no pica, no molesta. El nervio óptico se daña gradualmente lo que es acompañado por una pérdida en el campo visual, que comienza generalmente por la visión periférica. Si el glaucoma no es controlado, la enfermedad puede llevar a la ceguera.

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Glaucoma primario de ángulo cerrado

Puede ser de curso crónico o de aparición aguda. El de curso crónico también puede tener un episodio agudo.

Glaucoma crónico de ángulo cerrado: puede tener un curso similar al de ángulo abierto, es decir, no tener sintomatología. Ocasionalmente puede tener un episodio subagudo, esto es, algún síntoma sin llegar a un ataque agudo.

Glaucoma agudo de ángulo cerrado: es un cuadro de emergencia que requiere tratamiento inmediato. Ocurre cuando el flujo de humor acuoso se interrumpe bruscamente, lo que genera una elevación brusca de la PIO. Los síntomas no son solamente oftalmológicos e incluyen dolor, visión borrosa, visión de halos coloreados alrededor de la luz, ojo rojo, náuseas y vómitos.

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      Glaucoma crónico de ángulo cerrado.               Dos posibles imágenes goniscópicas
                                                                                                en un glaucoma crónico de ángulo cerrado.

Visión de un ángulo cerrado mediante gonioscopía

Visión de un ángulo cerrado mediante gonioscopía.

Secuelas luego de un ataque de glaucoma agudo de ángulo cerrado.

Secuelas luego de un ataque de glaucoma agudo de ángulo cerrado.
Nótese el edema de cornea, atrofia de iris, catarata y ojo rojo.

Glaucoma de tensión normal

Es un glaucoma de ángulo abierto en el que existe daño en el nervio óptico y en el campo visual, similar al glaucoma primario de ángulo abierto, pero con valores de presión intraocular en los rangos normales. Es un cuadro no muy frecuente en la Argentina, aunque es más común en Japón.

Glaucoma congénito

Ocurre en bebés en quienes hay un desarrollo anormal de la malla trabecular o el ángulo del ojo. El glaucoma congénito puede estar descompensado, en donde la córnea se descompensa debido a la PIO elevada y en lugar de ser transparente es blanco-azulada. También puede ser compensado en donde la córnea se mantiene transparente aunque también es grave. El glaucoma congénito es quirúrgico.

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Glaucoma juvenil

Generalmente se usa éste término para describir la presencia de glaucoma en niños, adolescentes y adultos jóvenes. También se habla de glaucoma pediátrico para referirse a la enfermedad en niños.

Glaucoma pigmentario

Es un tipo de glaucoma de ángulo abierto en el que el iris libera gránulos de pigmento que circulan por la cámara anterior y se depositan en la malla trabecular. Es más común en adultos jóvenes de sexo masculino, particularmente miopes.

Glaucoma asociado a la pseudoexfoliacion capsular

En esta condición, el ojo produce un material blanquecino que se deposita en la malla trabecular. Es más frecuente por encima de los 60 años en personas con ancestros europeos, particularmente alrededor del Mediterráneo.

Glaucoma secundario

Existen distintos tipos de glaucoma secundario, y son debidos a diferentes tipos de problemas tales como una inflamación intraocular, un traumatismo, un tumor, una cirugía previa, etc.

Glaucoma neovascular

En esta condición hay vasos sanguíneos anormales que crecen en el interior del ojo y obstruyen el ángulo y la malla trabecular. Las causas más comunes de producción del glaucoma neovascular son la diabetes no controlada y la oclusión de las venas de la retina.

Factores de riesgo

Si bien el glaucoma puede ocurrir en cualquiera a cualquier edad, existen factores de riesgo para padecer esta enfermedad. Estos son los factores de riesgo principales para padecer glaucoma primario de ángulo abierto y de ángulo cerrado:

a- Factores de riesgo para padecer glaucoma primario de ángulo abierto:
  • Presión intraocular elevada.
  • Familiares con glaucoma.
  • Mayores de 60 años.
  • Mayores de 40 años en la raza negra.
  • Miopía (dificultad para ver de lejos sin anteojos). Algunos estudios no lo consideran un factor de riesgo.
  • Uso de esteroides en forma prolongada.
  • Diabetes. Algunos estudios no lo consideran un factor de riesgo.
  • Trauma ocular o cirugía ocular previa.
b- Factores de riesgo para padecer glaucoma primario de ángulo cerrado:
  • Presión intraocular elevada.
  • Mayores de 65 años.
  • Familiares con glaucoma.
  • Hipermetropía (dificultad para la visión cercana sin anteojos).
  • Traumatismo o cirugía ocular previa.
  • Los esquimales o personas de origen asiático tienen mayor riesgo.
¿Cuáles son los síntomas del glaucoma?

Al principio, el glaucoma de ángulo abierto no tiene síntomas. No causa dolor y la visión se mantiene normal.

Sin embargo, si el glaucoma no es atendido, las personas empiezan a notar que ya no ven como antes. Sin tratamiento, las personas con glaucoma pierden lentamente su visión lateral (periférica). Es como si estuvieran viendo a través de un túnel. Con el tiempo, la visión central (hacia al frente) también puede disminuir hasta que se pierde por completo. El glaucoma se puede desarrollar en un ojo o en ambos.

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       Visión normal.                                         Visión con glaucoma.

Examen oftalmológico en glaucoma
¿Cómo hace el oftalmólogo para determinar si tengo glaucoma?

El oftalmólogo va a realizar un examen oftalmológico que incluye varios pasos:

  • Examen de la agudeza visual: mediante este examen sabe cómo está su visión central.
  • Biomicroscopía: mediante la lámpara de hendidura, el médico oftalmólogo estudia las diferentes partes del ojo.
  • Tonometría o medición de la presión intraocular: el oftalmólogo coloca unas gotas en el ojo, y seguidamente apoya muy suavemente un instrumento denominado tonómetro en la superficie del ojo. Existen diferentes tipos de tonómetro.
  • Oftalmoscopía: Este exámen permite evaluar el estado del nervio óptico y el resto de la retina. Existen distintas formas de realizarlo. En ocasiones es necesario colocar unas gotas para dilatar la pupila y poder observar así mejor el fondo del ojo.
  • Gonioscopía: luego de colocarle unas gotas de anestesia, el oftalmólogo va a apoyar una lente de contacto especial sobre la superficie del ojo que le va a permitir observar el ángulo camerular. De esta forma podrá ver si su ángulo es abierto o cerrado, así como otros detalles clínicos.
  • Exámen de campo visual: el paciente, manteniendo la vista fija hacia delante, avisa apretando un botón cuando ve aparecer una luz dentro de su campo de visión. Hoy en día se utilizan equipos computados para este exámen. Estos equipos tienen diferentes programas destinados a detectar, entre otras cosas, el glaucoma.
  • Otros estudios que el oftalmólogo puede solicitar son:
    Paquimetría: mediante este estudio es posible conocer el espesor central de la cornea. Para realizarlo, se colocan unas gotas de anestesia y se apoya una sonda en el área central de la cornea. Si la cornea es más gruesa que lo normal, la medición de la presión va a dar más elevado que lo que realmente es. Por el contrario, una cornea más delgada que lo normal va a dar un valor de presión intraocular menor que lo que es. Conocer el espesor central de la cornea es importante para determinar con exactitud el valor de la presión intraocular.
    Métodos computados de exámen del nervio óptico y la retina: existen diversos métodos para analizar en forma computada y cuantitativamente el nervio óptico y la retina. En determinados casos, el oftalmólogo puede solicitar alguno de estos estudios.
Estadísticas de glaucoma
  • El glaucoma es una de las dos primeras causas más frecuentes de ceguera en el mundo.
  • Es la primera irreversible.
  • Se calcula que hay alrededor de 68 millones de personas con glaucoma en el mundo.
  • Diez por ciento de ellas son ciegas.
  • Varios millones más tienen presión intraocular elevada aunque no han desarrollado daño aún.
  • La mitad de las personas con glaucoma no sabe que lo padece.
  • El glaucoma no da síntomas en la mayoría de los casos. Asimismo en la enorme mayoría de los casos la ceguera puede prevenirse con un control y tratamiento adecuados.
  • En los Estados Unidos la ceguera es el tercer problema de salud más temido luego del cancer y los ataques cardíacos.
  • Existe una falta de conocimiento real en la población acerca de esta enfermedad. Si hubiera una concientización mayor, se podría prevenir la ceguera en muchas personas.
Vivir con glaucoma
a- ¿Influyen la comida y la bebida en mi glaucoma?

Existen algunos estudios que muestran que si se toma una cantidad importante de líquido en poco tiempo (por ejemplo 1,5 litros en menos de 5 minutos), puede elevarse la presión intraocular. Esto ha sido tomado por algunos investigadores como un test que, hoy en día, es poco utilizado. Igualmente es difícil tomar tanto líquido en tan poco tiempo. Tanto la ingesta normal de líquidos como de comidas no tienen influencia en el glaucoma.

b- ¿Influyen el ejercicio y el yoga en mi glaucoma?

El ejercicio regular y constante ayuda a disminuír la presión intraocular. El ejercicio brusco y fuerte puede elevar la presión intraocular en pacientes con glaucoma pigmentario. En cuanto al yoga, las posiciones invertidas (cabeza para abajo) pueden elevar la presión intraocular.

c- La vida cotidiana

Un paciente con glaucoma controlado puede vivir una vida cotidiana sin problemas. Es frecuente que el glaucoma genere molestias con la luz (fotofobia). Su oftalmólogo verificará el orígen de esas molestias y su eventual tratamiento. Trate de ajustar las dosis de los medicamentos a su vida cotidiana. Coméntele al oftalmólogo todas las medicaciones que toma, así como cuéntele a su médico todas las gotas que se coloca en el ojo.

¿Cómo colocarse las gotas?

La efectividad de la medicación que su oftalmólogo le prescribió puede verse reducida si usted no coloca correctamente las gotas. Asimismo, una correcta aplicación de las gotas ayuda a reducir los efectos adversos, tanto locales como generales. Las siguientes recomendaciones lo van a ayudar a colocarse las gotas correctamente.

Primer paso: lávese las manos.

Segundo paso: agite el frasco.

Tercer paso: luego de destapar el frasco, tómelo con su mano hábil.

Cuarto paso: con el dedo índice de su otra mano baje el párpado inferior para formar un espacio donde colocar la gota.

Quinto paso: posicione el frasco sobre el ojo (sin tocarlo) a la altura del espacio recién formado y apriete el frasco hasta que caiga una gota.

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Sexto paso: una vez colocada la gota cierre suavemente los ojos (si los cierra fuerte va a expulsar la gota), y comprima el ángulo interno del ojo por unos tres minutos.

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Esto ayuda a reducir la absorción de las gotas a través de los conductos lacrimonasales, disminuyendo la posibilidad de tener efectos adversos.
Utilice un pañuelo de papel o un algodón para secar inmediatamente el exceso de gota y evitar que contacte la delicada piel de los párpados.

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Recuerde:

  • Evite tocar la punta del frasco con la piel o el ojo dado que podría contaminarse el contenido del frasco.
  • Si utiliza más de una medicación, espere al menos diez minutos entre una gota y otra.
  • Si no está seguro si la gota entró o no, coloque otra. Es importante asegurarse que la gota entre en contacto con el ojo. A veces la gota cae sobre la piel y no sobre el ojo, y el paciente podría interpretar erróneamente que la gota entró en el ojo.
Tratamientos del glaucoma

Existen diversas alternativas para el tratamiento del glaucoma. La mayoría de los casos se controlan mediante el uso de medicamentos bajo la forma de gotas que se colocan en el ojo. Algunos pacientes requieren un tratamiento con láser y otros requieren cirugía. Puede suceder también que sea necesario usar una combinación de estos tratamientos, por ejemplo, que un paciente operado o a quien se le realizó láser requiera tratamiento médico. Asimismo un paciente puede requerir más de una medicación.
A continuación se dará una breve explicación acerca de los tratamientos disponibles.

Uso de Medicamentos: Tratamiento médico

Existen distintos tipos de medicamentos para el glaucoma. La mayoría vienen bajo la forma de gotas que se colocan en el ojo. También existen pastillas que se ingieren por vía oral, aunque habitualmente éstas no constituyen un tratamiento que se use por tiempos prolongados. Los medicamentos disminuyen la presión intraocular, ya sea disminuyendo la producción del humor acuoso (el líquido que circula dentro del ojo), y/o aumentando su salida. Existen algunos medicamentos en investigación que actuarían protegiendo al nervio óptico independientemente de la reducción de la presión intraocular.
Muchos pacientes son controlados con el uso de medicamentos solamente durante toda la vida. Cuando vea a su oftalmólogo/a, debe contarle todos los medicamentos que utiliza (ya sea por glaucoma o por otras enfermedades), dado que algunos medicamentos podrían tener efectos cruzados entre sí. Todos los medicamentos pueden tener efectos adversos. Es importante que usted conozca cuáles pueden ser para reconocerlos y comentarlos a su oftalmólogo/a.
La siguiente es una lista simplificada de los medicamentos disponibles actualmente para el tratamiento del glaucoma. En esta lista describimos el mecanismo de acción de las drogas y algunos de sus posibles efectos adversos. La efectividad de una droga, así como los efectos adversos, puede variar de paciente a paciente. Es decir, un medicamento altamente eficaz y sin efectos adversos en un paciente puede ser poco o nada eficaz y producir varios efectos adversos en otro paciente. Su médico oftalmólogo va a elegir el tratamiento que mejor se ajuste a sus características y discutirá ventajas y desventajas con usted.

  • Beta Bloqueantes
    Este grupo de drogas se utilizan en el tratamiento del glaucoma desde hace más de 20 años y actúan reduciendo la producción de humor acuoso. Algunas de las drogas más conocidas dentro de esta clase terapéutica son: timolol, levobunolol, carteolol y betaxolol. Se administran una o dos veces en el día.
    Posibles efectos adversos: a nivel local son visión borrosa, sensación de ojo seco y ojo rojo. A nivel general son: broncoespasmo en sujetos predispuestos, bradicardia, disminución de la tensión arterial, cambios en el colesterol en la sangre, cansancio, depresión, e impotencia.
  • Análogos de las Prostaglandinas
    Estas drogas fueron introducidas en el mercado hace pocos años, y actúan aumentando la salida del humor acuoso a través de la vía uveoescleral (también llamada vía alternativa). La primera de estas drogas en ser utilizada en el tratamiento del glaucoma fue el latanoprost. Luego se agregaron el travoprost, bimatoprost y unoprostona. El latanoprost, travoprost y bimatoprost requieren una gota en el ojo por día. La unoprostona se utiliza dos veces al día.
    Posibles efectos adversos: Los análogos de las prostaglandinas pueden producir con cierta frecuencia ojo rojo. Asimismo se suele observar un crecimiento de las pestañas. Un efecto adverso posible de este grupo de drogas es el oscurecimiento del iris. Cuando ocurre, suele suceder en iris de color claro y mixto, es decir pacientes que tienen iris color miel/marrón, o azul/marrón por ejemplo. Este oscurecimiento es irreversible. Pueden producir una pigmentación de la piel alrededor de los párpados que suele ser reversible. En pacientes con antecedentes de uveítis puede reactivarla. Se ha reportado edema macular en pacientes con antecedentes de cirugía de catarata previa complicada. También pueden generar picazón y visión borrosa.
  • Agonistas alfa-adrenérgicos
    La droga más utilizada dentro de este grupo es la brimonidina. El mecanismo de acción sería dual: reducen la producción y aumentan la salida del humor acuoso. Aparte de ser utilizadas en el tratamiento crónico del glaucoma, se las usa para disminuír el pico hipertensivo que puede asociarse al uso de láser.
    Posibles efectos adversos: alergia, picazón, ojo rojo, sequedad en ojos, boca y nariz, discreta elevación del párpado superior, fatiga y somnolencia.
  • Inhibidores de la anhidrasa carbónica
    Vienen bajo la forma de comprimidos (acetazolamida y metazolamida) para ser usados por vía oral, y de gotas para los ojos (dorzolamida y brinzolamida). La utilización de los comprimidos se hace habitualmente por períodos cortos, y como complemento del uso de otros tratamientos. Estas drogas actúan reduciendo la producción de humor acuoso. No deben administrarse a pacientes con alergia conocida a las sulfas.
    Posibles efectos adversos: La acetazolamida administrada por vía oral, es capaz de producir efectos adversos severos tales como poliuria (necesidad de orinar frecuentemente, dado que es un diurético), cosquilleos en las manos y los pies, cálculos renales, pérdida del apetito y pérdida de peso, depresión, diarrea, dolor de estómago, cansancio. Excepcionalmente puede dar una complicación severa que es la anemia aplástica.
    El uso de los inhibidores de la anhidrasa carbónica tópicos (dorzolamida y brinzolamida) ha reducido significativamente la probabilidad de tener las complicaciones encontradas con la acetazolamida oral. Sin embargo es posible tener ojo rojo, alergia, sensación de ojo seco, gusto amargo en la boca luego de la instilación. Excepcionalmente puede observarse alguna de las complicaciones descriptas para la acetazolamida.
  • Mióticos
    La pilocarpina es el miótico más usado internacionalmente (en muchos países, como en la Argentina, es el único en el mercado). Actúa aumentando la salida de humor acuoso. Viene bajo la forma de solución o de gel (esto permite usarlo menos veces en el día). Con el advenimiento de nuevas medicaciones su uso ha disminuído notablemente debido a sus efectos adversos.
    Posibles efectos adversos: dolor ocular, dolor de cabeza, pupila en miosis (pequeña), visión borrosa (particularmente en gente joven), disminución de la visión en situaciones con poca luz, y en sujetos predispuestos desprendimiento de retina. Los efectos adversos sistémicos no son frecuentes e incluyen aumento de la salivación y de la sudoración así como alteraciones gastrointestinales.
  • Colirios combinados
    Hoy en día existen productos que combinan en un solo frasco dos drogas distintas. Esto es muy útil a pacientes que requieren dos medicamentos para controlar su enfermedad. Las combinaciones existentes hasta ahora son:
    Timolol pilocarpina.
    Timolol dorzolamida.
    Timolol latanoprost.
    Timolol brimonidina.
    El uso de colirios combinados ha sido un avance importante en el tratamiento del glaucoma al combinar en una sola gota dos drogas diferentes.
Uso de Láser en Glaucoma

Es posible que usted requiera tratamiento con láser para su glaucoma. Existen diversos tipos de láser y distintas indicaciones para ellos. Con el uso del láser existe el riesgo de una elevación transitoria de la presión intraocular. Su oftalmólogo le administrará una medicación para reducir la probabilidad de que ello ocurra. Existen varias técnicas para el uso del láser en glaucoma. A continuación daremos una breve descripción de los usos más frecuentes.

  • Iridotomía periférica con láser
    Esta indicación se utiliza para tratar el glaucoma de ángulo cerrado y el de ángulo estrecho. En ocasiones puede usarse para tratar el síndrome de dispersión pigmentaria. El láser realiza un pequeño orificio en el espesor del iris. Se puede realizar con distintos tipos de láser. Los más utilizados son el láser de argón y el láser de Nd: YAG.
  • Trabeculoplastia con láser
    Este procedimiento consiste en realizar pequeños disparos a nivel del trabeculado en el ángulo del ojo, para aumentar el drenaje del humor acuoso y así reducir la presión intraocular. Este procedimiento requiere tener un ángulo abierto. Los glaucomas pigmentarios y los asociados a exfoliación capsular son los que mejores resultados obtienen con esta técnica. El éxito es limitado en términos absolutos en cuanto a reducción de la presión y también en cuanto a seguimiento a largo plazo. Se calcula que el éxito a dos años ronda el 50%. Se realiza con láser de argón. Actualmente existe un nuevo láser para realizarlo. La técnica se llama trabeculoplastia selectiva.
  • Ciclofotocoagulación con láser
    Esta técnica está reservada habitualmente a casos en donde otras técnicas han fracasado o a casos con mal pronóstico para otras técnicas, debido a las posibles complicaciones que puede tener. Este método utiliza el láser para “coagular” el epitelio ciliar que es el lugar donde se produce el humor acuoso. El mecanismo de acción de este procedimiento entonces es disminuír la producción del humor acuoso.
Cirugía de glaucoma

La cirugía de glaucoma está indicada cuando no es posible controlar la enfermedad con medicamentos y/o láser. No siempre es preciso pasar por la etapa de láser para indicar cirugía. Puede suceder que se pase de la etapa de medicamentos a la etapa de cirugía directamente. Más aún, hay casos en los que se indica cirugía directamente. Existen distintas técnicas para la cirugía de glaucoma. Su cirujano elegirá la que es más conveniente para su caso en particular. Todas las intervenciones se realizan bajo microscopio, es decir son microcirugías. A continuación daremos una breve descripción de las principales técnicas quirúrgicas.

  • Trabeculectomía
    La trabeculectomía es la técnica más utilizada en cirugía de glaucoma. Consiste en hacer un pequeño orificio en la pared del ojo a nivel de la unión entre la esclera y la cornea para permitir la salida del humor acuoso a través de una nueva vía de salida. El humor acuoso es dirigido hacia un reservorio a nivel subconjuntival denominado ampolla o bulla de filtración. Una vez allí, es absorbido por los capilares para pasar a la circulación general. La cirugía se realiza habitualmente a nivel superior por lo que el párpado lo cubre generalmente y no es notado por el paciente.
    El éxito de la cirugía depende de varios factores, incluyendo la edad del paciente, el tipo de glaucoma, el tiempo de uso del tratamiento con gotas, si ha tenido o no cirugías previas, etc. Su oftalmólogo le dirá cuales son aproximadamente las probabilidades de éxito en su caso en particular.
    Actualmente para mejorar el éxito de la cirugía, en determinados casos se utilizan sustancias que inhiben el proceso de cicatrización, y de esa forma, mantener abierta la fístula que se ha realizado.
    Existen distintos tipos de trabeculectomías que se adaptan a cada caso en particular. Actualmente existe también un tipo de cirugía denominada “no penetrante”, en la que la pared del ojo es adelgazada aunque no completamente perforada. Si bien este tipo de cirugías podrían asociarse a menores complicaciones, también tendrían menores probabilidades de éxito.
  • Colocación de implantes de drenaje
    Esta cirugía está indicada en determinados casos en los que la trabeculectomía no es conveniente, o cuando se ha realizado una o más cirugías previas que han fracasado. En esta operación se coloca un dispositivo de drenaje que consiste en un tubo, cuyo extremo proximal está dentro de la cámara anterior y su extremo distal está conectado a un reservorio que se sutura a la pared posterior del ojo. Es un tipo de cirugía cuyo uso se ha ido popularizando cada vez más en los últimos años.
  • Puntos importantes acerca de la cirugía de glaucoma:
    El objetivo de la cirugía de glaucoma es bajar la presión intraocular.
    Bajando la presión es posible mantener la visión en la enorme mayoría de los casos. Existen casos, sin embargo, en donde a pesar de una cirugía exitosa, la visión se sigue deteriorando. Habitualmente en estos casos existen otros factores, denominados “presión independiente” que contribuyen a la pérdida de visión.
    Luego de la cirugía de glaucoma, existe una disminución de la visión que es temporaria y que dura aproximadamente 3 a 4 semanas. Al cabo de las 4 a 6 semanas la visión vuelve a los parámetros pre-operatorios.
    En la mayoría de los casos es posible bajar la presión a los valores buscados, sin necesidad de agregar gotas para el glaucoma luego de la cirugía. Sin embargo, puede ser necesario agregar medicación luego de la cirugía si no se ha obtenido el resultado buscado. Aproximadamente en un 15% la operación fracasa y es necesario re-operar. Este porcentaje varía de acuerdo a varios factores individuales.
    Luego de la cirugía se administran colirios con antibióticos y anti-inflamatorios durante un tiempo.
    En el postoperatorio inmediato es importante que no realice esfuerzos, no levante cosas pesadas y no se agache de golpe. También, debido a la visión borrosa, no debe manejar ni operar maquinaria que requiera una excelente visión.
    Como en toda cirugía, pueden existir complicaciones, algunas muy leves y otras muy graves. Su oftalmólogo conversará con usted acerca de las mismas.

*Información provista por Fundación Glaucoma (www.fundacionglaucoma.org)