Desprendimiento de Retina


¿Qué es el desprendimiento de retina?

Es un problema ocular grave que puede ocurrir a cualquier edad, a pesar de que habitualmente se presenta en personas de mediana edad o ancianos. Es más probable que ocurra en pacientes miopes o en aquellos cuyos familiares han tenido desprendimiento de retina. Un golpe fuerte y seco en el ojo también puede hacer que la retina se desprenda. Si no se trata rápidamente, el desprendimiento de retina puede dejar un deterioro o una pérdida de la visión.

Causas y síntomas

La mayoría de los desprendimientos de retina son causados por la presencia de uno o más pequeños desgarros o agujeros de la retina. El envejecimiento normal puede a veces causar un adelgazamiento y deterioro de la retina, pero más a menudo el responsable de esto es el desprendimiento del cuerpo vítreo, una sustancia parecida a un gel transparente que llena el ojo.
El cuerpo vítreo está firmemente adherido a la retina en varios lugares alrededor de la pared posterior del ojo. A medida que el vítreo se encoge, puede tironear de una porción de retina dejando una pequeña rotura o agujero. La parte de la retina que se desprende no funcionará, y habrá una nube o telón o una mancha ciega en la visión.
Debe notarse que hay algunos desprendimientos de retina que son provocados por otras enfermedades oculares, como tumores, inflamaciones graves o complicaciones de la diabetes. Estos son llamados desprendimientos secundarios y no presentan desgarros ni agujeros en la retina; el tratamiento de la enfermedad que produjo el desprendimiento de retina es lo único que permitirá que la retina vuelva a su posición normal.

Las personas de edad mediana y ancianos pueden ver manchas negras que flotan, llamadas flotadores, En la mayoría de los casos estos síntomas no indican problemas serios. Sin embargo, en algunos ojos, la aparición brusca de manchas o relámpagos luminosos puede indicar un desprendimiento del cuerpo vítreo con desgarros en la retina.

Es necesario un examen ocular completo realizado por un oftalmólogo para chequear el interior del ojo y así determinar si existen desgarros retinales.

Detección y diagnóstico

Una retina desprendida no se ve desde el exterior del ojo. En consecuencia, si se notan síntomas, debe consultarse con un oftalmólogo lo antes posible.
El oftalmólogo examina en forma indolora y completa la retina y la parte interior del ojo, usando un instrumento llamado oftalmoscopio. Este aparato ilumina con una luz potente a la vez que aumenta, permitiendo al oftalmólogo ubicar áreas de desgarro o debilidad retinal que necesitan ser corregidas durante el tratamiento.

Tratamiento

Si la retina está desgarrada y aún no ha ocurrido desprendimiento, éste se puede prevenir mediante un pronto tratamiento.
Una vez que la retina se ha desprendido, debe ser quirúrgicamente reparada por un oftalmólogo. La reparación del desprendimiento consiste en sellar el desgarro y evitar que la retina se vea tironeada de la parte posterior del ojo nuevamente. Hay varios procedimientos quirúrgicos que pueden utilizarse. La elección dependerá de la severidad del desprendimiento.

Fotocoagulación con láser

Cuando se encuentran nuevos desgarros retinales pequeños, con poco o ningún desprendimiento de retina en las proximidades, éstos son habitualmente sellados mediante láser. El láser realiza pequeñas quemaduras alrededor del borde del desgarro, las cuales producen cicatrices que sellan estos bordes y evitan que el líquido se filtre y se junte bajo la retina. La cirugía oftalmológica con láser se hace frecuentemente como tratamiento ambulatorio y no requiere incisión quirúrgica.

Congelación (criopexia)

La congelación de la pared posterior del ojo por detrás de un desgarro retinal también estimulará la formación de cicatrices y sellará los bordes de modo similar a la reacción que se produce con el láser. La congelación es a menudo un procedimiento ambulatorio pero requiere anestesia local para adormecer el ojo.

Reparación quirúrgica

En desprendimientos de retina complejos, puede ser necesario usar una técnica llamada vitrectomía. En esta operación se cortan las bandas de vítreo conectadas a la retina y se saca el cuerpo vítreo encogido. En algunos casos, cuando la misma retina desprendida está severamente encogida, puede haber que empujarla otra vez contra la pared posterior del ojo mediante la colocación temporaria de aire o gas en la cavidad vítrea. Eventualmente, un líquido claro proveniente de la sangre ocupará este espacio y lo llenará permanentemente.

Alrededor de un 50% de todos los desprendimientos de retina pueden ser reparados por técnicas quirúrgicas modernas. Ocasionalmente puede necesitarse más de una operación.
Si la retina es reparada en forma exitosa, el ojo retendrá algún grado de visión, y se habrá evitado la ceguera. Sin embargo, el grado de visión que finalmente resulta, luego de alrededor de seis meses luego de una cirugía exitosa, depende de un número de factores. En general hay menor recuperación visual cuando la retina ha estado desprendida por un largo tiempo, o hay una superficie fibrosa sobre la superficie de la retina. Aproximadamente 40% de los desprendimientos de retina tratados exitosamente logran buena visión. Desafortunadamente, debido al encogimiento continuo del vítreo y al desarrollo de crecimientos fibrosos en la retina, no todas las retinas pueden ser reparadas. Si la retina no puede repararse, el ojo seguirá perdiendo visión y por último quedará ciego.

Dependiendo de la salud del paciente y del tiempo necesario para reparar la retina, estas operaciones se realizarán bajo anestesia local o general. A veces es necesario mantener a los pacientes inmóviles por períodos prolongados antes o después de la cirugía. Sin embargo, los pacientes que requieren inyecciones de aire o gas deben manener su cabeza en posición tan fija como les sea posible duante varios días luego de la operación. A aquellos pacientes con desprendimientos de retina no complicados se les permite caminar el día después de la operación y son dados de alta dentro de la semana. Las gotas y ungüentos para los ojos son generalmente las únicas medicaciones indicadas luego del alta. Ocasionalmente, pueden recetarse anteojos o lentes de contacto luego de una cirugía de retina si la visión necesita corrección.

¿Quién puede tratar desgarros y desprendimientos de retina?

El oftalmólogo es el especialista educado y entrenado para brindar un cuidado completo a sus ojos, incluyendo el diagnóstico y tratamiento de desgarros y desprendimientos de retina. El cuidado completo del ojo incluye la realización de exámenes oculares, la prescripción de lentes correctivos, el diagnóstico de enfermedades y trastornos del ojo y el uso de los más adecuados procedimientos médicos y quirúrgicos necesarios para su tratamiento. Además, algunos oftalmólogos adquieren un entrenamiento especial adicional en el cuidado y tratamiento de enfermedades del vítreo y la retina, tales como el desprendimiento de retina. Sólo un oftalmólogo puede brindar un cuidado total del ojo.