Cirugía de párpados o Conjuntiva


Definición

La cirugía de parpados o conjuntiva es una intervención quirúrgica diseñada para cada paciente dependiendo de la lesión y de las necesidades particulares. Puede hacerse de forma aislada o en combinación con distintos procedimientos quirúrgicos. El modo de actuación es distinto según la patología a intervenir. En las lesiones perioculares, ya sean tumorales quísticas o no quísticas, serán necesaria resecciones palpebrales con posterior reconstrucción anatómica y se hará toma de muestra para estudio diagnóstico.
El objetivo es descartar malignidad o evitar extensión del proceso patológico.

Tratamiento

El tratamiento óptimo de un tumor cutáneo se halla condicionado por la preexistencia de múltiples factores, incluyendo tamaño y localización, posibilidad de invasión de estructuras vitales, edad y estado de salud general del paciente, amén del interés cosmético del paciente concreto, con eventuales preferencias.

Técnicas

Existen diferentes técnicas, puede incluir: excisión quirúrgica, crioterapia, electrodesecación y curetaje, dermabrasión química o mecánica, afeitado, aplicación tópica de 5 flúor uracilo, o intralesional de bleomicina (verrucosis), corticoterapia (cicatrices queloideas) o traimcinolona perilesional, y excisión empleando cirugía micrográfica de Mohs. La excisión quirúrgica es frecuentemente empleada en carcinoma basocelular (CBC) y carcinoma espinocelular (CEC), constituyendo el tratamiento de elección en melanoma cutáneo primario, y otras neoplasias cutáneas menos frecuentes.
El papel de la cirugía, en linfomas o carcinoma metastático, se concreta en la biopsia, ya que estas patologías frecuentemente requieren terapia sistémica, mientras en tumoraciones quirúrgicamente incurables, podría existir una indicación con criterio paliativo, para atenuar el dolor, o reiterados procesos hemorrágicos.

Anestesia

Generalmente se utiliza anestesia local, asociada a sedación según el paciente. Algunas veces en resecciones muy amplias que se puede realizar anestesia general.

Internación

Dependiendo del grado de complejidad de la intervención. Generalmente es de forma ambulatoria.

Postoperatorio

Es esperable que usted presente bastante inflamación y hematoma en los párpados que irán mejorando a lo largo de 7 a 10 días. El tratamiento postoperatorio consiste en la colocación de frío local (lo más importante), colirio antibiótico, y luego pomadas que mejorarán la cicatrización. Los puntos se retiran a los 5 a 7 días.  También se suelen administrar antibióticos por vía oral. Los primeros días puede experimentar visión borrosa debido al edema palpebral.

Cicatrices

El tipo de cicatrización depende de cada paciente. Normalmente son muy poco visibles meses
luego de la cirugía, aunque en algunos casos se pueden observar pequeños quistes, arrugas o induraciones. Hay que evitar la exposición al sol para evitar la pigmentación.

Complicaciones

A pesar de la adecuada elección de la técnica quirúrgica todo procedimiento invasivo entraña ciertos riesgos. La decisión de someterse a una intervención quirúrgica se basa en la comparación de los riesgos con el beneficio potencial.
Cuando la neoplasia ha invadido la cercanía o bien los nervios principales, deben incluirse en los márgenes de resección, si se pretende la curación, resultando en pérdida de función motora o sensorial.

1.  Precoces

– Hematoma palpebral severo: aunque el hematoma es frecuente en muy raras ocasiones necesita ser evacuado quirúrgicamente.
– Sangrado postquirúrgico.
– Ectropión: es la eversión del párpado inferior, que permite que se vea en mayor medida la “parte blanca” del ojo (esclera).
– Lagoftalmos: es la falta de oclusión completa, generalmente debido a una escisión excesiva de tejidos. Puede ser transitoria o definitiva.
– La infección de los párpados es muy rara, y la pérdida visual por oclusión vascular a nivel de la retina es excepcional.

2.  Tardías 

Ectropión, lagoftalmos y ptosis (caída del párpado superior). De acuerdo a su severidad deberán ser corregidas quirúrgicamente.
El riesgo más frecuente en este tipo de intervenciones es la reaparición de la patología inicial que puede resolverse, en ocasiones, con tratamiento médico o llegar a requerir una nueva intervención.
La mayor parte de las cicatrices resultarán cosméticamente aceptables con el transcurso del tiempo; sin embargo es frecuente la hipertrofia transitoria, requiriendo apropiado seguimiento reiterado.