Lagrimeo – Epífora

 

La via lagrimal incia en la glándula lagrimal, localizada en el 1/3 externo del párpado superior, donde se produce la parte acuosa de la lagrima. Con cada parpadeo, la misma se dispersa por la superficie ocular y el exceso se elimina por la vía lagrimal, localizada en la zona interna de los parpados, hacia la nariz.

El lagrimeo se produce cuando hay un exceso en la producción de lágrimas que sobrepasa la capacidad de drenaje de la vía lagrimal, dando la sensación de ojo húmedo. La epífora es la falta de eliminación de la lágrima por la vía lagrimal por alguna alteración en la misma como puede ser una obstrucción funcional o anatómica (esta última puede ser parcial o completa). En este caso la lágrima cae por la mejilla ya que se ¨rebalsa¨ al no tener otra vía de eliminación.

La epífora puede tener múltiples causas, siendo la causa idiopática (sin causa conocida) lo más frecuente en los adultos. La obstrucción puede ser funcional, conocido como Síndrome de Midler, en cuyo caso no hay un funcionamiento de bombeo suficiente, o anatómica, en la cual la vía lagrimal esta obstruida por algún motivo. La signo-sintomatología que produce esta alteración incluye la caída de lagrimas por la mejilla, visión borrosa e incluso infecciones de la vía lagrimal (del canalículo-Canaliculitis, del saco lagrimal-Dacriocistitis) que producen dolor, inflamación, eritema y secreción purulenta.

Entre los tratamientos para esta patología hay médicos o quirúrgicos. Los tratamientos médicos incluyen gotas antiinflamatorias, antialérgicas y lubricación de la superficie ocular. Cuando estos no son suficientes se realizan procedimientos quirúrgicos. Entre ellos tenemos opciones diferentes dependiendo del tipo de obstrucción y la altura de la misma. La Dacriointubación es la canalización de la vía lagrimal con una sonda bicanalicular (Sonda de Crawford) o monocanalicular (Masterka) y se usa en obstrucciones funcional o anatómicas parciales. La Dacriocistorrinostomía es la generación de una nueva vía lagrimal con colocación de una sonda de silicona, y se usa en obstrucciones anatómicas completas bajas, con o sin Dacriocistitis. La misma puede hacerse por vía externa (con una incisión de 1 cm en zona interna de la nariz) o por vía endoscópica (desde la nariz).  El éxito de estas cirugías es de alrededor del 90%. En las obstrucciones totales altas (en los canalículos) la cirugía indicada es la colocación de un tubo de pirex (vidrio) que se ubicará en el ángulo interno del párpado. A esto se lo conoce como Tubo de Jones. Este requiere un control anual con el especialista.

Las obstrucciones lagrimales en los niños se presentan como epifora, conjuntivitis unilateral a repetición, secreción mucopurulenta y, a veces, congestión nasal. La causa mas frecuente en estos casos es la falta de apertura de la Membrana de Hassner (membrana formada intrautero en la parte final de la vía lagrimal que se abre al nacer). 96% de estas obstrucción resuelven solas dentro de los primeros 12 meses de vida, pudiendo asociarse a masajes en la zona del saco por parte de los padres para estimular la apertura. De no resolver solo, pasado el año de vida, se indica el Sondaje de la Vía Lagrimal, realizado con anestesia general (máscara endotraqueal). La tasa de éxito del sondaje es de aproximadamente 95%, disminuyendo a medida que pasan los meses (a los 3 años el éxito es de un 40%). Si esta última no resuelve la osbtrucción se puede realizar también los procedimientos de Dacriointubación o Dacriositorrinostomía, explicados previamente.

La hiperlaxitud palpebral (elasticidad del párpado aumentada) puede también ser motivo de lagrimeo. De existir, es necesario corregirlo con la técnica de Tira Tarsal.

Estas cirugías son realizadas por cirujanos Oculoplásticos y reconstructivos: Oftalmólogos que se dedican y especializan en enfermedades y patologías de los párpados, vías lagrimales, órbita y estructuras faciales adyacentes a los ojos.

Se calara que este boletín es a titulo totalmente informativo, y se deja en claro que no se abarcan todas las patologías que pueden producir un Ectropion ni las complicaciones de la cirugía. Para mayor información se recomienda una consulta con su Oculoplástico.